PROBLEMAS ETICOS, ECONOMICOS Y LEGALES PLANTEADOS POR LOS NUEVOS TRATAMIENTOS ONCOLOGICOS
Desde hace aproximadamente dos años, se han iniciado nuevas
modalidades terapéuticas para combatir el cáncer.
La determinación del mapa genético y la profundización
de los conocimientos biológicos han permitido enfocar de
una manera más racional los tratamientos oncológicos.
Bajo la denominación de "nuevos blancos terapéuticos"
han surgido una serie de fármacos que actúan bloqueando
genes y factores de crecimiento tumoral, e inhibiendo la formación
de vasos sanguíneos (angiogénesis) y procesos metabólicos
esenciales para el crecimiento del tumor. Muchos de estos fármacos,
que muestran los indicios de lo que vendrá a corto plazo,
obtienen respuestas objetivas y tasas de sobrevida superiores a
los tratamientos tradicionales. Desde el punto de vista médico-asistencial,
la situación es más que auspiciosa, pues pueden obtenerse
respuestas, que los pacientes no lograrían con los tratamientos
estándar. Sin embargo esta nueva situación plantea
problemas económicos, éticos y legales.
En lo referente al primer punto, el alto costo mensual medido en
miles de pesos por cada dosis plantea los siguientes problemas:
1) el Ministerio de Salud, a través del ANMAT, aprueba el
uso de estos nuevos fármacos con indicaciones precisas. 2)
A través de los programas de prestación médica
obligatoria, se obliga a los diferentes sistemas de salud a proveerlos.
3) Tanto las Obras Sociales, como los prepagos y el sistema público
de salud cuentan con presupuestos con un monto finito de dinero.
4) Los altísimos costos de los fármacos en cuestión
obligan a descubrir otras prestaciones para hacer frente a los nuevos
gastos. En la práctica los diferentes sistemas restringen
la provisión del medicamento citado en desmedro de la salud
de quien debería recibir el tratamiento.
En lo referente al problema ético, el médico tratante
se debate entre indicar el nuevo tratamiento, con la indicación
aprobada, y recibir la presión de auditorías y directivos
del sistema de salud para que no lo haga, pues no se pueden financiar.
Además de una situación de conciencia, el médico
piensa en los riesgos de perder su trabajo si lo prescribe y de
recibir un juicio (de parte del paciente) si no lo hace.
El aspecto legal es al que recurren muchos pacientes para obtener
la medicación indicada a través de amparos judiciales.
Incluso existe ya en marcha por lo menos un juicio en lo penal contra
el referente de una Obra Social y el Presidente de la misma, por
abandono de persona, por no proveeer la medicación que correspondía.
En resumen existen nuevos medicamentos, que son sólo el inicio
de una nueva modalidad de tratamiento oncológico, aprobados
por la autoridad sanitaria. pero muy difíciles de proveer
por su alto costo. En el momento actual no hay una política
general respecto a la provisión de estos fármacos.
La situación se debate caso por caso, aprobando o negando
el tratamiento según el caso, quien lo prescribe y quien
es el paciente. Todo esto implica riesgos éticos y legales
para el médico tratante, el médico auditor, el gerente
general de la Obra Social o la prepaga. Por otro, si se aprueban,
ponen al borde del colapso al sistema de salud vigente.
¿Qué hacer?
Resulta imprescindible la intervención de la autoridad sanitaria
para dar una solución a este grave problema, que como la
terapéutica, está en sus inicios.
Dr. Sergio Oppel
Secretario General
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