STRESS LABORAL DEL MEDICO
Dr.Mario Kamelman Levitin
Dr. Sergio Oppel


El nivel de stress que acarrea la práctica médica, en combinación con el interés institucional de mayor rendimiento del trabajo del médico, así como la legítima defensa de sus derechos como trabajador ha visto ganar terreno el llamado Síndrome de Burn-out (11)

Respecto del Burn-out , se reconocen en general los malestares progresivos que son relacionados particularmente con cada especialidad. Cada vez es más frecuente el ausentismo, abandono de tareas, pedidos de licencia por estados de estrés, agotamiento, depresión. Esta problemática que afecta preferentemente a los profesionales de la salud y la educación, padecen los síntomas del "estar quemado, extenuado, fundido, apagado, desmotivado". La pérdida de energía física y emocional, la despersonalización y el sentimiento de inadecuación personal pueden llegar a provocar no sólo la grave limitación ó pérdida de la idoneidad profesional, sino trastornos en su salud que pueden llegar a ocasionar desde trastornos funcionales hasta la muerte. La definición más utilizada fue descripta por Maslach y Jackson en 1986, según la cual es un síndrome de agotamiento profesional, despersonalización y baja realización personal, que puede ocurrir entre los individuos que trabajan con personas. Este cuadro se produce cuando se desequilibran las expectativas individuales del profesional y la realidad del trabajo diario. Su presencia ocasiona graves daños en la calidad de vida del profesional, así como importantes repercusiones en la calidad de asistencia. Se considera un trastorno adaptativo crónico, en asociación con las demandas psicosociales de trabajar directamente con personas. Se requieren al menos 6 meses de periodo desadaptativo, y puede ocasionarse tanto por un excesivo grado de exigencias como por escasez de recursos.
El burn -out resulta de una discrepancia entre los ideales individuales y la realidad de la vida ocupacional diaria e involucra básicamente tres aspectos:

Agotamiento emocional: se refiere a la perdida o desgaste de recursos emocionales.

Deshumanización o despersonalización: desarrollo de actitudes negativas, cínicas e insensibles hacia los receptores (pacientes, clientes).

Falta de realización personal: tendencia a evaluar el propio trabajo de forma negativa. Este síndrome se manifiesta por una sintomatología multidimensional, en el ámbito cognitivo, somático y emocional.

Las manifestaciones clínicas mas frecuentes son los síntomas emocionales, existiendo ansiedad y animo depresivo, expresados como desánimos y hastío. Puede producirse en ocasiones alteraciones de conducta ( ausentismo laboral, abuso de alcohol, consumo de otros tóxicos, etc). También se han descripto síntomas de somatización tales como cefaleas, insomnio y trastornos gastrointestinales. Todos ellos pueden concluir en incapacidades laborales.
Existen otras formas de presentación de este cuadro, en forma de trastornos del comportamiento, que suelen involucrar al resto de los compañeros del trabajo y el entorno familiar. Son frecuentes las actitudes negativas, sarcásticas, y poco colaboradoras, que dificultan y enturbian la dinámica de grupo normal en un trabajo en equipo. Del mismo modo, esta actitud es sufrida por el paciente, que percibe la apatía del medico, cerrándose así un circulo muy difícil de romper. Se ha descripto un perfil de riesgo para el desarrollo del síndrome de burnout. Se trata de personas idealistas, optimistas y entregadas en exceso al trabajo. Es mas frecuente en el sexo femenino, en personas sin pareja o con poco apoyo familiar, y durante los primeros años de ejercicio profesional. La mayoría de los autores coinciden en la importancia de la calidad de las relaciones interpersonales en el trabajo, las oportunidades de aprendizaje continuado y el desarrollo de carrera profesional.
El desarrollo de burnout puede llevar a dejar el trabajo, evitar el trato directo con los pacientes a través de labores administrativas o de investigación. También puede resultar un reto positivo, que fomenta el desarrollo personal.